Photo: Foto obtenida de Pinteres.El béisbol venezolano se escucha, se huele y se siente
Desde la corneta eterna de Chivita Lezama en Caracas y la furiosa samba de los Tiburones en el Universitario, el béisbol venezolano no es sólo deporte: es identidad, chalequeo y fiesta pura en las tribunas.
Siete meses han pasado desde que Daniel Palencia le lanzó esa recta de casi 100 millas a Roman Anthony para el último out que nos consagró campeones del mundo, y todavía no puedo evitar acordarme de cómo gritamos ese ponche en cada casa, en cada esquina, en cada pantalla. Esa manera de celebrar no se aprende en ningún lado: se hereda de las tribunas de nuestra pelota. Por eso, ahora que arrancó la temporada aquí en casa, te traigo algunos de los rituales que forman parte del folklore característico de nuestros estadios.
En el Universitario, los Tiburones juegan con orquesta propia. La samba suena en las tribunas y convierte cada juego en carnaval. Es una de las barras más famosas del deporte venezolano, y esperó 37 años para volver a tocar como campeona: el título llegó en enero de 2024, el primero desde 1986.
Esa samba tuvo hasta su pleito. Según contaba Chivita Lezama, una temporada la directiva del Caracas le prohibió a La Guaira tocarla en el Universitario cuando los Tiburones eran locales. La respuesta de los escualos fue no dejarlo entrar a él cuando los Leones jugaban de visitantes. Así lo relató a El Diario.
Chivita, el hombre de la corneta
Y hablando de Jesús “Chivita” Lezama, él es una de las marcas más icónicas de los Leones del Caracas. Nacido en Tucupita y caraqueño de corazón, los siguió desde 1944 y, según contaba, en casi ocho décadas solo faltó a una temporada. Empezó con una corneta de pera en San Agustín; se la robaron y terminó soplando la corneta con la boca. Decía que su momento más feliz era cuando el Caracas iba ganando y caía el out 27.
Su primera camisa de animador está en el Salón de la Fama del Béisbol Venezolano. En enero de 2023, a los 103 años y con bastón, alzó la copa del título 21 de su equipo. Su última aparición pública fue en febrero, en el Monumental, durante la Serie del Caribe. Murió el 11 de mayo, a los 104 años, y el Universitario lo despidió con un homenaje. Hay estadios con mucho ruido, pero pocos con una corneta que se extraña.
En el Zulia, el folklore se toca
Las Águilas juegan en casa con la gaita como banda sonora, y no hay reggaetón que la mande a callar. Pero hay una fecha en la que el Luis Aparicio se convierte en algo más que un estadio: el juego de La Chinita. Cada 18 de noviembre, el equipo le rinde homenaje a la patrona del Zulia, la Virgen de Chiquinquirá, en pleno día de su celebración. Es pelota, es devoción y es gaita en el mismo lugar. Para que te des una idea de lo que pesa esa música en el estado, en 2022 más de 400 gaiteros lograron el récord Guinness como la agrupación folklórica más grande del mundo.
Y están los rituales que no necesitan orquesta. Papitas, maní y tostón en la mano. Y cuando el equipo anota, el clásico baño de cerveza. No importa el uniforme: todo el que ha ido al estadio lo ha vivido o lo ha esquivado.
Al final, ese es el verdadero folklore: lo que pasa entre el out 27 y el que te llevó la primera vez al estadio. Así que dime, ¿cuál es el ritual que tú no te perdonas cada vez que pisas uno?

Paola Sofía Rivero
Periodista con más de cuatro años de experiencia en la rama deportiva.
