Foto: Imagen Creada con AISERIES DE CAMPEONATO 2026 • MILWAUKEE • TAMPA BAY
Mientras todos miraban a los favoritos
Milwaukee y Tampa Bay están en las Series de Campeonato y los White Sox tocan la puerta. Los gigantes, los de las nóminas enormes y los reflectores, miran desde casa.
Nadie apostaba por ellos
ORLANDO — El 26 de agosto publiqué un video que empezaba así: hay un equipo haciendo la mejor temporada de su historia y probablemente no es el que estás pensando. No son los Dodgers, tampoco los Yankees o los Mets. Miren hacia Milwaukee.
«Octubre es otra historia y ahí es donde realmente toca demostrar», escribió un seguidor. Otro fue más directo: «En octubre chocan con mis Dodgers y se caen». Los comentarios no se hicieron esperar.
Casi un mes después, el 22 de septiembre, publiqué otro video. Este sobre Tampa Bay: probablemente una de esas historias que menos vimos venir al inicio de la temporada. Un equipo que proyectaban último en su división, que venía de dos temporadas fuera de los playoffs, pero que había encontrado una identidad. También hubo dudas.
Miren dónde están hoy los dos: en las Series de Campeonato!!!
La contradicción Yankee
Para entender el tamaño de la sorpresa hay que mirar al que cayó. Los Yankees son el equipo con más campeonatos en la historia de las Grandes Ligas: 27, más del doble que cualquier otro. Pero también son el equipo de los 17 años sin un título, desde aquel 2009.
Esa es la contradicción: el club más ganador de todos los tiempos, con la nómina y los reflectores de siempre, barrido por el equipo que proyectaban último en su división. Y no fue una serie peleada: Tampa ganó los tres juegos, los Yankees nunca tuvieron la ventaja en ningún momento y en total apenas pudieron anotar cinco carreras. Cinco, en tres juegos. El pitcheo de los Rays los maniató de principio a fin, y hasta su presunto Cy Young terminó saliendo temprano en el segundo juego, entre errores defensivos que parecían de otro equipo. La ironía es que días antes, en la previa de la serie, Schlittler había dicho en rueda de prensa que el Tropicana se sentía como en casa por la cantidad de fanáticos de los Yankees que asisten. Pero esa noche la casa habló otro idioma: se hicieron sentir los fanáticos de los Rays y el que esperaba sentirse en casa terminó sintiéndose visitante.
En el sexto inning del tercer juego, un batazo de Anthony Volpe que parecía el jonrón del empate fue anulado por interferencia de un fanático. Pero ni siquiera eso cambió el rumbo de la noche ni de la serie: Tampa ganó igual. Hasta la molestia de los fanáticos se hizo evidente en la reventa: las entradas para ese tercer juego en el Bronx terminaron vendiéndose por debajo del precio de las del Tropicana Field (New York Post).
El gigante que cayó en San Diego
Milwaukee tampoco tuvo un camino sencillo. Enfrente estaban los Padres de San Diego: la sexta nómina más alta de las Grandes Ligas (Sports Illustrated), con figuras como Manny Machado y Fernando Tatis Jr., y el equipo más encendido del béisbol para cerrar la temporada. Después de un inicio titubeante, San Diego cerró con una racha demoledora, barrió a los Cachorros en la ronda de comodines y llegó a octubre creyéndose el equipo más peligroso del béisbol. El propio Machado lo dijo antes de la serie: se sentían muy bien, pero no habían terminado.
Milwaukee les ganó los dos primeros y por momentos la barrida parecía inevitable. San Diego reaccionó y se llevó el tercero, pero el cuarto, en un Petco Park lleno y con las toallas amarillas en el aire, fue de los Cerveceros. Con el juego empatado a uno, Mitchell abrió el quinto con un triple y anotó la carrera del desempate impulsada por el sencillo del venezolano Jackson Chourio.
El momento que definió la serie llegó en el octavo inning, con Milwaukee ganando por dos y Tatis en primera. Machado conectó una línea profunda al jardín central que parecía el jonrón del empate. Garrett Mitchell la persiguió hasta la barda y la atrapó. Nadie había robado un jonrón de empate o de ventaja tan tarde en un juego de postemporada en la era del comodín (OptaSTATS). Se notó la frustración de Machado al ver la pelota en el guante de Mitchell. Lo curioso es que investigando para este artículo me encontré con que en ese mismo estadio, nueve años atrás, Adam Jones le había robado otro jonrón en el Clásico Mundial. «Hizo una buena jugada. Debí haberle dado más fuerte. Dos pulgadas más y esa pelota pudo haber sido un jonrón», dijo Machado después del juego (cita textual, AP).
«Simplemente pasó», dijo Mitchell después del juego. «Por instinto, simplemente hago lo que hago. Doy un buen salto y a ver qué pasa» (cita textual a Adam McCalvy, MLB.com). Y después de eliminar a San Diego, dejó la frase que retrata a Milwaukee: el equipo tiene una confianza callada, sutil, que no es presumida, es que todos creen.
La fórmula de los silenciosos
Milwaukee y Tampa Bay no llegaron aquí por casualidad. Son dos equipos construidos poco a poco, en silencio, sin las nóminas más grandes del béisbol y sin las figuras que acaparan las portadas. Equipos jóvenes, con garra, que no dependen de una sola estrella y que ganan de distintas maneras: el pitcheo, la defensa, la velocidad, el bateo oportuno. Cada noche encuentran una forma diferente de ganar.
En Tampa, los propios peloteros lo describen como algo electrizante. Hay una energía distinta, me cuentan, y el dugout se siente diferente. El abridor Freddy Peralta lo dijo tras el segundo juego contra los Yankees: se nota la confianza cuando van al plato, en cada turno. El poder de Junior Caminero, la consistencia de Yandy Díaz y una rotación entre las mejores de la Liga Americana sostienen a un grupo que juega con una magia especial, como la que se respira en el Tropicana. Tras la barrida, el novato Víctor Mesa Jr. lo resumió así: «Nos lo merecíamos porque lo queríamos más», le dijo a Lauren Shehadi, de TNT Sports (cita textual, TNT Sports).
Y la sorpresa tiene un tercer nombre: los White Sox. Hace dos años firmaron una de las peores temporadas de la era moderna, con 121 derrotas, y encadenaron tres años seguidos perdiendo más de cien juegos. Al inicio de esta temporada, las casas de apuestas los ponían al fondo de la lista, junto a los equipos en reconstrucción (Sportsbook Review). Hoy están a una victoria de su primera Serie de Campeonato desde 2005. Su dueño, Jerry Reinsdorf, lo dijo en un video difundido por ESPN: él pensaba que el 2027 sería el año para competir, pero nadie les dijo a los jugadores que no podían hacerlo.
¿Se imaginan la final?
Milwaukee ya sabe lo que le espera: la revancha contra los Dodgers, los bicampeones que van por su tercer título seguido y que el año pasado los barrieron. Pero este Milwaukee es otro: les ganó la serie particular en la temporada, tiene el bullpen con la mejor efectividad de la Liga Nacional y una camada joven que ya no se asusta en octubre. La clave, señalan los analistas, será que el bateo aparezca contra el mejor pitcheo del béisbol. El año pasado se quedaron cortos aprendiendo; este año van por la revancha. El propio Mitchell ya avisó: sabemos que somos un rival de cuidado, va a ser una serie muy divertida.
Del otro lado también hay hambre. En una entrevista con Paty Deportes en Miami, Dave Roberts explicó qué es lo más difícil después de ganar: «Lo más difícil es mantenerse hambriento» (cita textual de la entrevista de Paty Deportes con Dave Roberts). Y cuando los Dodgers aseguraron el Oeste, se lo dijo a sus jugadores en el dugout: «Somos los más talentosos, somos los jugadores más inteligentes, somos los jugadores más duros y somos los más hambrientos» (cita textual del discurso de Dave Roberts a sus jugadores, captado por Paty Deportes).
Tampa, mientras tanto, espera. Si los White Sox cierran esta noche, la Serie de Campeonato de la Liga Americana será un duelo de sorpresas: el equipo que proyectaban último contra el equipo que venía del abismo.
¿Se imaginan una Serie Mundial entre Tampa Bay y Milwaukee? Los dos equipos por los que nadie apostaba, peleando por el campeonato. Todavía no han llegado a donde quieren estar. Pero están cada vez más cerca. Mucho más cerca que muchos que en su momento eran los favoritos y que hoy ya ni siquiera están.
Patricia González
@paty_deportes Corresponsal de jonron.com en Tampa